Todos tenían un motivo para acomodarse en algún lugar; ver el Desfile Infantil Niños por el Bicentenario. Cientos de familias se dieron cita en avenida Reforma en la Ciudad de México para apreciar una muestra de la historia de nuestro país. Pero por desgracia no salió como los padres de familia esperaban.
Las rejas cubrían espacios en hileras, para que se pudiese apreciar el desfile de mejor manera, los padres no hicieron caso a las rejas y se acomodaron delante de ellas. La disputa por el lugar hizo que gritaran los asitentes… “¡sáquenlos, sáquenlos!”… Los ánimos se torneaban de mal humor. Los niños también gritaban: ¡sáquenlos! Para que los policías sacaran a los padres que no habían respetado el lugar detrás de la reja.
La señora Julia Martínez llevó a su hija al desfile, no quería que la quitaran de su lugar, que desde las 7 de la mañana lo había apartado para ella y su hija. Los ciclistas pasarían hay y los policías desalojaron para que pudieran pasar. Doña Julia se enfado y les grito a los policías que no era justo que la quitaran de su lugar.
La mala organización del desfile hizo que todos se pusieran de mal humor. Sombrillas cubrían el inmenso calor que se sentía, madres de familia compraban helados a sus hijos, los vendedores ambulantes aprovechaban la ocasión, “¿Cuántos?, ¿Cuántos?, ¡llévele, llévele helados!”, se compraban agua, helados, congeladas, el sol hacia que la garganta se secara y que los niños sudaran por el rayo de sol, que no dejaba disfrutar el desfile.
Todos anhelaban y buscaban una sombra que pudiera cubrirlos del calor que se sentía, pero no encontraban, solo quedaban los lugares donde había un calor poco soportable. La señora María Soriano y Juana Velásquez habían llevado a sus hijos. La señora María dijo “no es posible que no haya una organización por parte del gobierno, no es posible que no pongan lonas para los niños, para que los cubra del sol, no es posible que nos quiten de un lugar y de otro… hay muy mala organización”
En cambio la señora Juana Velázquez estaba en desacuerdo por las personas que estaban delante de las rejas, ella gritaba “sáquenlos, sáquenlos, no dejan ver”, esto causó tensión para las personas que estaban enfrente de ellos.
El desfile pasó poco a poco, los personajes representaban las diferentes etapas de la historia en México, disfraces coloridos, llamativos, lucidos, hacían que los niños se alegrarán al ver el desfile, que fue mal organizado.
Las etapas de nuestra historia marcadas en este desfile fueron: la conquista, la independencia, la revolución mexicana, como también las diversas instituciones de gobierno que actualmente operan en nuestro país ejemplo de ellas IMSS y CONAGUA.
Los disfraces alegraban a los niños como también a los padres de familia. Carros alegóricos con colores llamativos llamaban la atención de los niños. Los disfraces eran coloridos, cuerpos pintados, payasos con nariz roja, patinadores, ciclistas disfrazados hacían acrobacias para los niños.
Así el desfile terminó, la mala organización hizo que al final los padres y los niños se fueran. Algunos de ellos presenciaron el concierto de “Atrévete a soñar”, grupo de jóvenes del monopolio televisa, quienes interpretarían canciones con motivo, niños por el bicentenario.
Por: Patricia Nava













